Una tecnología todavía ausente en Argentina ya tiene una maleza que la resiste

Jul 29, 2020 | Agricultura

Científicos norteamericanos, especialistas en malezas, confirmaron que un biotipo de yuyo colorado de Tennessee resiste altas dosis de Dicamba.

Muy mala noticia para el manejo de las malezas y el uso de la biotecnología como aliado para la diversificación en los controles.

De acuerdo a la publicación que hizo la revista “Progressive Farmer”, científicos de las universidades de Arkansas, Tennessee y Texas confirmaron oficialmente que un biotipo de Amaranthus palmeri (yuyo colorado) porta los genes de resistencia al herbicida hormonal Dicamba. En esas zonas, la tecnología “Xtend”, presente en soja y algodón, domina los plantíos.

Xtend fue presentada oficialmente en Argentina en el ciclo 2016/17, por Monsanto, pero siempre con la promesa de fondo de que antes debía existir el marco regulatorio para su lanzamiento al mercado. Por eso, hasta ahora, nunca llegó. Aunque sí está presente el Dicamba como herbicida de uso corriente.

“Es oficial”, declaró Larry Steckel,  especialista en malezas y Extensión de la Universidad de Tennessee, a Progressive Farmer. “Tenemos resistencia a la Dicamba, y algunos resultados preliminares sugieren que la tolerancia al 2,4-D también está presente”, agregó.

Asimismo, el experto norteamericano dijo que este es el primer caso de poblaciones de Amaranthus con resistencia a Dicamba, que se han extendido lo suficiente, como para interrumpir las operaciones de los agricultores y forzar un cambio en su manejo de malezas.

“Este cambio”, como lo plantea Steckel, es la misma consciencia que piden los científicos argentinos especializados en el manejo de las malezas problema, entre las que está, justamente, el yuyo colorado.

Por ahora, según Steckel, los niveles de resistencia a Dicamba documentados se clasifican como “bajos”, alrededor de 2.5X, es decir, que las malezas pueden sobrevivir hasta 2,5 veces las dosis estipuladas por marbete.

Pero alertó: “Hemos visto esta jugada antes. Es comparable a 2006 cuando los científicos corroboraron por primera vez que Amaranthus palmeri era resistente al glifosato. Fue ese nivel más bajo, y después de un par de años de agricultores que aumentaron sus tasas para tratar de controlarlo, estábamos en niveles de resistencia 8X”.